Los Hijos de Eva – Manuel Dorado

«No existen hombres de dios…Ni un solo hombre  de Dios»

Mark Swire, agente del FBI especialista en sectas, ya no puede más.«No, yo no tengo vida» Su última misión, desenmascarar a la secta «Los Herederos de Satán» ha sido demasiado fuerte para él.

«Es lo más cerca que he estado del infierno»

Ha matado, ha engañado, ha defraudado a una persona que apreciaba y todo en nombre de una misión.

Así que decide dejar el trabajo, vivir una vida normal y  más auténtica; una vida propia, lejos de imposturas, de vidas ajenas y oscuras y de sectas. E  incluso fantasea con la idea de formar una familia.

«Imagina qué se sentirá al ser un ciudadano normal con un trabajo repleto de rutina»

Sin embargo los acontecimientos le van a llevar a comprometerse en una última misión.«Tendría que ser él mismo el que limpiase la escoria de la ciudad». Él es el mejor infiltrado en sectas, el mejor en su trabajo y por eso acepta infiltrarse en «Los hijos de Eva»

«Es el grupo religioso con mayor crecimiento nacional e internacional en los últimos dos años»

Una misión que ya desde el principio intuye que va a ser diferente.

«Y se deja llevar por la luz y las palabras del reverendo Kordak, que empieza a hablar en ese momento con un tono suave y melódico. Parece una continuación natural y pausada de la música. La voz de Dios. La palabra de Dios. La luz en la Sede de la Luz. El milagro»

Con la excusa de mejorar la seguridad de la organización, en muy poco tiempo Mark consigue introducirse en ella y convertirse en un hombre de confianza. De esta manera llega al líder, Hamilton Hayward. «Un hombre de Dios, elegido por Dios» . Él fundó los Hijos de Eva cuando, tras un accidente de coche, sintió que dios le encomendaba una misión.

«El reverendo Hayward huele a incienso, a sábanas recién planchadas, a lavanda, a jabón de Marsella, a lluvia, a césped cortado. Había algo en él que lo abrumaba» 

En su papel de encargado de seguridad, Mark también conocerá  a su familia. Con todos ellos, y especialmente con Hamilton,  va a establecer fuertes relaciones personales que van a restar objetividad y profesionalidad a la misión.

«Hamilton es solo un buen hombre que se ha empeñado en curar a la humanidad con sus pequeños artilugios. Sí, y le aprecia en el fondo»

Por eso la investigación se va a enquistar.  No obtiene ninguna prueba que confirme que son un grupo peligroso, delincuente o corrupto. Más bien todo lo contrario.

«…la Iglesia tenía muy buenos fondos. Les  hablaba de cuentas saneadas, de que ayudaban a otras iglesias, a los misioneros católicos, a organizaciones de caridad, les habla de los centros de investigación médica, de los hospitales y los sanatorios. La misión de los Hijos de Eva convencía incluso a los ateos»

Y según va pasando el tiempo y ante la falta de evidencias, Mark está  cada vez más convencido de que los Hijos de Eva están limpios, por lo que quiere dejar cuanto antes la investigación.“…debía solucionar sus problemas con el FBI y entrar de cara en los Hijos de Eva”. Si no encuentra nada, es que no hay nada. Pero Rhinehart, su jefe, no lo tiene tan claro.

«-Todo su dinero parece provenir de sus empresas. Van bastante bien sin que él apenas intervenga. Y ningún negocio va bien si no se está continuamente encima de él. Esto es muy raro»

Pero en realidad ¿Quiénes son los Hijos de Eva? ¿Secta? ¿Religión? ¿Organización filantrópica?.

«..no hay un apocalipsis esperando a la vuelta de la esquina, porque dios no los ha creado para destruirlos, sino que les dará la oportunidad de redimirse en el día del Génesis»

Contra cualquier regla preestablecida en materia de sectas, los Hijos de Eva no siguen los patrones convencionales. Cuentan con una gran infraestructura, están fuertemente implantados y son ambiciosos en sus objetivos «Aquello superaba por mucho a las pequeñas criptas profanadas de los satánicos»  Es una organización de luz.  No atemorizan a los adeptos con castigos divinos, sino que les dan esperanza hablándoles sobre  la redención. No venden el apocalipsis ni el juicio final, sólo quieren eliminar del hombre el pecado original; pretenden recuperar el edén que se perdió cuando Eva mordió la manzana. Buscan un nuevo Génesis para el hombre, libre del conocimiento robado.

«-dios me ha comunicado que el hombre está muy cerca de llegar a ser Dios en sabiduría y que cuando lo consiga será capaz de destruir toda la creación y lo hará, y que si yo no consigo quitarle ese conocimiento, tendrá que destruir a la humanidad entera para salvar el resto de lo creado”

Aquí no hay ídolos en forma de cabra, no violan mujeres, no matan niños, no piden dinero, no suministran drogas, nadie se lleva el dinero de las donaciones.

«Gastaba, en cambio, su propia fortuna en los templos que construía, en las obras de caridad de otros credos y en sus centros de investigación que prometían erradicar toda enfermedad del planeta…»

Y aunque a  Mark todavía le cuesta ver a dios y no termina de comprender la doctrina demasiado bien.

«Pero no comprendo esta acumulación de esfuerzos y conocimiento, si lo que deseamos es destruir ese conocimiento para que Dios nos perdone»

Empieza a sentirse un traidor. Él es un Hijo de Eva y se pregunta qué hace él ahí, investigando una organización limpia y a un hombre bueno, sencillo y cercano que sólo inspira ternura y confianza.

«No puede seguir traicionando así a los hombres que hacen milagros, los que podrían erradicar la enfermedad de la Tierra. No, no puede seguir traicionando al reverendo Hayward. Ni al Dios que habla con el reverendo…»

Entonces ¿Cuál es el problema? ¿Por qué son investigados los Hijos de Eva? ¿Por su credo? ¿El delito está en querer erradicar el conocimiento al que accedimos cuando Eva mordió la manzana y que terminará con nosotros como especie? ¿Conseguir recuperar el don preternatural de la impasibilidad y la resistencia a las enfermedades?

«Quiere que modifiquemos los genes para tener hombres y mujeres perfectos, incorruptibles, sanos y con el conocimiento exacto que les permita vivir en armonía con el resto de especies, sin dañarlas y sin autodestruirse»

¿Conseguirá Mark alguna prueba contra los Hijos de Eva y así cumplir su objetivo de tener una vida normal?

«No son una secta dañina, no son nada que él deba investigar. Sí, hacen experimentos a escondidas de las autoridades médicas, de los gobiernos y los periodistas»

Tal y como lo define su creador, «Los Hijos de Eva» es un tecnothriller internacional. Una suma de intriga, ciencia y tecnología. Una lectura bien escrita y muy amena con dilemas que invitan a la reflexión sobre el alcance del conocimiento del hombre y sus consecuencias. ¿Seguiríamos siendo humanos si fuéramos perfectos y  resistentes a las enfermedades? ¿Sobreviviríamos como especie? ¿Se puede erradicar el pecado original? ¿Es bueno el conocimiento ilimitado?

«-Más allá de la ciencia para vida terrena que Dios nos confirió como don preternatural, el conocimiento ilimitado nos mata. Se trata de ciertas capacidades intelectuales que nunca debimos desarrollas como especie. Y la manzana es el símbolo de ese conocimiento»

Manuel Dorado es también autor de «El efecto Midas», publicada en el año 2016. Durante un año fue en nº 1 en Amazon.es/Categoría «acción con crímenes y aventura» (de octubre 2017 a octubre 2018). También fue Mejor libro revelación 2017 en el Portal Literario Ni un día sin libro, y ha sido la novela seleccionada en el Festival Internacional de Cine Fantástico de SITGES 2017

-«Hijo-dice el reverendo-, la misión que Dios te ha encomendado es grande»

Os dejo la reseña de “El efecto Midas”

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