Aviso de muerte – Sophie Hénaff

¡Cabo Lewitz, grupo de ping-pong!

El segundo alargó la mano también:

Teniente Dax, grupo de Nintendo.

Évrard, grupo de Jokari —metió baza esta, moviendo los dedos.

          —¡Merlot, grupo de tintorro! “

Si Anne Capestan pensaba que la resolución del caso anterior la iba a colocar a ella y a su brigada de indeseables en una posición más ventajosa, se equivocaba. Ahora no sólo siguen desterrados de la Policía sino que son considerados unos traidores, unos cazapolicías.

“… Nosotros somos los pringados y ellos se pasan el día diciendo que somos unos judas.”

A las puertas de la Navidad y cuando más aburridos y pesimistas están, matando las horas jugando billar que tienen instalado en la comisaría,  les entra un nuevo e inesperado caso, la muerte de Serge Rufus. Un caso que desde el principio llega con muchas complicaciones: la víctima es un policía retirado y padre del exmarido de Anne; además se trata de una muerte anunciada a la que van a seguir más  “aquel toque de exhibicionismo y de ironía rayaba en un refinamiento y una premeditación bienhumorada impropios de unos vulgares mafiosos.” y  siguen siendo la brigada maldita, por lo que dependen de la información que quieran darles el resto de brigadas,

Capestan se quedó con la única traducción posible: «No». La fiscalía no sabía ni que su brigada existía, y Buron, director de la policía judicial, la colaba de extranjis.”

A la comisaria Capestan no se lo van a poner fácil: el reencuentro con su exmarido, los recuerdos de su relación, las sospechas sobre un miembro de su equipo que, curiosamente, fue el único que pidió voluntariamente destino en la brigada y la falta de medios y serán obstáculos que tendrá que salvar.

“Se suponía que la brigada de la calle de Les Innocents no incordiaba, solo arrimaba el hombro, llegado el caso, pero discretamente”

Y por si fuera poco el caso dará un giro inesperado cuando se queden sin culpable. Pero una vez más y por encima de las peculiaridades de cada uno, van a demostrar su lealtad a la comisaria, “Torrez nunca dudaba de la comisaria”, su valía y su cohesión como equipo. 

“—A ver si se cree el Buron que nos va a endilgar a todos los tarados de Île-de-France, hombre, ya. Porque a nosotros nos tendrán en el aparcadero, vale, pero todavía hay clases. ¡Que yo soy escritora, joder! Capestan era la gran promesa del cuerpo; tú, un jefazo del RAID; Orsini es un pelma pero es un erudito; Évrard tiene un problemilla con el juego, pero así, en conjunto, es normal. Por los pelos, eso sí. Incluso Merlot, que es un plasta y un borracho, es bueno en lo suyo.”

Imposible pedir más. Pero sí hay más. La brigada contará con nuevas incorporaciones, entre ellas, una rata y SaintLo

D’Artagnan. Nombre verdadero: Henri Saint-Lô; y así llamado porque creía que era inmortal, procedente de los tiempos más remotos, y aseguraba que en sus comienzos había sido mosquetero del rey”

“Aviso de muerte” (Alfaguara negra, 2017)  no sólo trata de una investigación policial, sino también es una novela de personajes. Lebretón sigue llorando su pérdida, Rosiere se siente sola, Torrez continúa sin integrarse temeroso de herir a alguien con su “mal fario” y  Anne necesita algo más en su vida y el reecuentro con su exmarido acrecienta esta necesidad. Pero todos consiguen sobreponerse al hecho de haber sido apartados por sus excentricidades  y trabajar  por un bien común.

“Lo suyo era algo más que un blindaje, ….. De todas formas, hacía mucho tiempo que nadie les dirigía la palabra”

A través de pinceladas muy precisas, mezclando una vez más pasado y presente, nos sumerge en sus vidas y en las relaciones entre ellos, especialmente en las emotivas  fechas en las que sucede la narración, la navidad. 

“Se daban regalos, los de Rosière, los de Merlot, los de Évrard y Dax, que habían pasado por una tienda abierta las veinticuatro horas. Cinturones Hermès a cambio de ceniceros de Marseillan Plage, tote bags de Colette a cambio de abrebotellas de acero inoxidable; y todos los destinatarios se quedaban embobados, vociferaban de entusiasmo y reían sin cortapisas”

Y además de todo esto,  misterio y humor, una combinación que parece casi inviable pero que en este caso, como en “La brigada de Anne Capestan”, (comentado en este blog),  Sophie Henaff lo consigue a la perfección. Y sin que la trama pierda calidad y cohesión.

Calidad y entretenimiento. Muy recomendable.

“«Borrar siempre el rastro de los allanamientos.»

La clase de post-it que causaría buena impresión si un mando visitara por casualidad las oficinas”

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