El efecto Midas – Manuel Dorado

 

“¿Cómo puede un humano vivir con el poder de un dios?”

¿Quién no ha imaginado alguna vez que es capaz de cambiar la realidad con tan solo desearlo?

“Podría hacer tantas cosas con su capacidad cuando dominase aquellos poderes……De niño siempre había soñado con esas cosas, como cualquier muchacho, suponía”

¿Y si fuéramos capaces?

 “Un midas puede hacer realidad cualquier cosa que imagine y desee con suficiente intensidad, ya lo sabes”

¿Es ético jugar a ser dios?

 “El poder de un dios. En mis manos. Ser dios”

¿Hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar?

“…¿por qué querría hacerlo?…………un hombre con el poder de un midas tiene muchas posibilidades de ser infeliz: porque no controla sus impulsos y estos producen daños no calculados…; porque es humano, imperfecto, y sus deseos son imperfectos….; porque es un engendro, un bicho raro, un incomprendido, que solo puede vivir aislado del resto de los hombres.  Porque lo mejor que puede hacer es separarse de todos para no herir a nadie con esa arma que empuña constantemente; porque…tiene el poder de un dios, pero no la psicología de un dios (sea cual sea ésta). Es un hombre. La psicología de un hombre no tiene capacidad para administrar tanto poder, ni siquiera para entenderlo.”

¿Querríamos conservar este don?

“Me importa que no puedo deshacerme de la puta capacidad midas”

Bajo la promesa de una falsa beca en la Universidad de San José, Miguel Le Fablec, ingeniero aeroespacial y profesor, es captado por unos científicos norteamericanos para el Proyecto de Investigación de Inflexores proponiéndole ser investigador en un laboratorio secreto con el fin de  estudiarle y ayudarle a potenciar y controlar un don que tiene y que él mismo desconoce. Miguel es un Midas.

“-Puedes convertir en realidad cualquier cosa que imagines, cualquier cosa que desees. Todo – dijo Gorlov. Miguel sintió que el planeta se volcaba y se ponía boca abajo en ese momento. Vértigo”

Superada la sorpresa y el entusiasmo de los primeros momentos, empieza a ser  consciente de la dificultad de controlar tanto poder y  a tener miedo de sus propios deseos. Teme que, como el rey Midas, su don se vuelva contra él.

“-No todo lo que pienso es noble; no soy un santo. ¡Maldita sea!, ¿cómo voy a controlar este poder si no me sé controlar a mí mismo?”

Las cosas se complican todavía más  cuando la CIA decide que un don como el de Miguel no se puede desperdiciar  y planea utilizarlo para sus propios intereses por lo que presenta un plan para controlar la humanidad. Una poderosa arma de consecuencias inimaginables si cayera en poder de cualquier desalmado. 

“-Y sería la dominación de la humanidad-…..El hombre dejará de ser libre si tú intervienes, terminarás controlando su destino. Es una aberración. Eso, si es que  consigues controlar tu poder…….”

Pero al margen de las cuestiones éticas y morales que se plantea Miguel,  las cosas empiezan a descontrolarse. Él y su don se han convertido en un auténtico artilugio de guerra que la CIA no está dispuesta a dejar escapar, lo que le obligará, junto a sus dos acompañantes, a huir; no para salvar sus vidas, pero sí su libertad.

Miguel  terminará no sólo cuestionándose su capacidad y las consecuencias de ésta, sino que comprenderá que el  efecto Midas, lejos de ser un don es una auténtica maldición.

“-Me importa que estoy harto de huir, harto de que me amenacen, de que amenacen a mi hermano, a mi familia, a ti; me importa que sé cómo me voy a proteger y cómo voy a protegeros a vosotros; protegeros a todos sin sacar al monstruo que anda paseándose por mi cabeza,…”

Pero ¿hay solución posible? Sí,  la Paradoja Midas

“…a la paradoja se llega cuando un midas reniega de su poder y pretende eliminarlo”

Sin embargo no es tan fácil, “activar un midas es un proceso irreversible”, el sujeto Midas no puede eliminar su propia capacidad una vez experimentada. 

“….. está condenado por su propio poder”

Aventuras, acción,  thriller ¿ciencia ficción?, “El efecto Midas” es una novela bien narrada, de ritmo trepidante y con un final totalmente inesperado.  Una estupenda mezcla de ciencia, entretenimiento y reflexiones éticas, que junto con su estilo y unos personajes muy bien definidos hace que te sientas enganchado desde el primer momento. E inevitablemente su lectura, nos invita a plantearnos preguntas: ¿nos gustaría ser un Midas?, ¿hasta dónde seríamos capaces de llegar?

Manuel Dorado es ingeniero aeronáutico y escritor, una estupenda combinación para el éxito de este libro. No sólo ha sido el autor de esta novela, sino también su editor y distribuidor. Además ha participado con éxito  en numerosos certámenes literarios.

Os dejo el enlace de su web https://www.manueldorado.es/

“Midas. Qué bien buscasteis el nombre para esta maldición”

 

 

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